¿Por qué GIA “Helen Keller”?


La historia de Helen Keller está grabada en nuestra memoria colectiva por su niñez. La recordamos con claridad como la niña sordociega que a la edad de 7 años se unió al lenguaje de la mano de su profesora, Annie Sullivan, durante un momento mágico en la bomba de agua. Más allá de sus años de adolescencia poco se sabía de su historia, salvo que fue la primera persona sordociega en obtener un título universitario, que superó obstáculos increíbles y que trabajó en nombre de las personas con discapacidad. Se oculta de sus biografías su sentido indivisible de justicia, su lucha y compromiso por los más débiles y su militancia en los movimientos sociales más importantes del siglo XX. Fue militante del partido socialista de América, sufragista, sindicalista con los Trabajadores Industriales del Mundo, y colaboradora de la Asociación Nacional para el Progreso de las Personas de Color, entre otros… y la mayoría de nosotros solamente la conoce por su defensa y compromiso con la Fundación Americana para Ciegos.

El testimonio de Helen Keller podría servir como un referente fascinante para cualquier persona, pero la mayor parte de los libros publicados sobre ella son lamentablemente silenciosos respecto a su trabajo a lo largo de su vida.

Sobre toda esta historia que se intenta ocultar, el grupo desarrolla su investigación primera, y conocedores del valor que tendría la difusión de su testimonio en la sociedad tomamos su nombre como referente.

Nuestra aportación al marco que nos ocupa es: Conjugar la promoción de las personas con discapacidad con la dimensión política, entendida ésta como la búsqueda del bien común, y no la defensa tan solo de nuestros derechos; todo ello desde las artes.